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Etiqueta: postales

Postales para el camino

En estos tres años de tiendita, sólo dos veces han entrado buscando postales por la muerte de un ser querido. En las dos han sido guiris quienes pedían. Es así, ellos cuentan con más tradición postalera, y de igual modo que se alegran por un cumpleaños, el amor, un nacimiento, también encuentran oportuno escribir unas letras para pedir disculpas,...

Postal atenta de navidad

Queridos padres, Como siempre, la primera postal de navidad es para vosotros. Ya fantaseo con la gala del amigo invisible, el picado de 4 kilos de fruta para la macedonia, el concierto de villancicos en inglés. ¿Sería posible si en navidad comiéramos albóndigas? ¿Y qué me decís de la postal? La ha diseñado mi Querida diseñadora, Te lo digo erre que erre:...

El diezmo de la prosperidad

¡Ya he pillado entradas para el teatro, Ror! ¡Qué guay ir en horario infantil, no? ¿Qué horario infantil? Si el teatro es a las 22.00h. Saco entradas para ver una obra de mucha risa y pasar un rato con Ror, que es la gracia y el ingenio y la chistorra —porque Ror es ¿de? Exacto—. Todo es perfecto hasta que cometo el error de comprarlas mientras hago multitareas...

Una estrella os escribirá

Como todas las navidades, Solo llevas 3. Ains, la pulcra. aparece E. en Atentamente, y se hace la luz. Como su nombre, E. ilumina, guía, titila... ¿Titila? Ains, la erudita. El primer año vino como una centella: buscaba sellos de renos. El segundo año parecía un cometa: quería troqueles de copos de nieve. Este año aparece veloz, con muchas dudas, y mucha luz. Hola, E. Qué tarde vengo este año. ¿Traes...

Viaje al país de la bimba

Estamos las dos dando palmitas: la bimba, porque ella vino de allí, y de allí se trajo la belleza de su papel. Y la papelera, porque vuelve a viajar después de meses de trabajo trabajoso. Y aunque todos sabemos que emprender es bonito, una se cansa, lo voy a decir otra vez, ¡se cansa! Así que, recuento las ganancias del emprendimiento,...

Principessa

Entra una princesa. No es una exageración de papelera: es una mujer, y va tocada con una corona, así que: entra una princesa. ¿Puedo mirar? Pues claro —alteza, leo por los subtítulos de por dentro de la cabeza—. Comienza a pasear la princesa, con su coronita en la cabeza, su cámara entre las manos, los ojos muy abiertos, una sonrisa espléndida. Me gusta que mire Atentamente, precisamente...

Cariño en la pared

Cincuenta y siete, cincuenta y ocho, cincuenta y nueve, sesenta. 60 postales atentas, pegadas con washi a la pared, que todos sabemos que es superbueno porque tiene la fijación justa y se despega sin... ¡Sigue, por dios bendito! Hay veces en las que los clientes me preguntan cuánto cuestan. Yo les sonrío y les digo que no están a la venta; son regalos...

Ponme un taller

Buscando palabras para contar cómo son las intendencias invisibles de los talleres atentos, —esas tareas que parece que se hacen solas, pero que dan muchoporculo mucha fatiguita—, se me vienen a la cabeza imágenes del tipo "Dolor de callos", "Multa de la zona azul", "Abrir el frigo y que no haya cervezas". Y sí. La gestión de los talleres es compleja: pensar...

Vacaciones en el país de la bimba

Como cada mañana, la nonna Marta se encarga de preparar el desayuno. "Aquí está la fruta, aquí, el queso, el jamón, el pan... ¿Tomará café, signorina?", pregunta la nonna, paladeando cada palabra. "¡Ah, la focaccia! Se ha terminado. Arrivo súbito." Pero entonces, aparecen unos nuevos clientes para desayunar, y comienza la letanía una vez más: "Aquí está la fruta, aquí..." Ya me...

Clienta callada y atenta

Reconocerás fácilmente a un cliente atento porque sonríe, pasea tranquilo, musita "ay, qué bonito", silba, acaricia el pupitre, aprecia el olor de las flores... A partir de estos rasgos comunes, el cliente atento se diversifica: - Está el atento y enfático, que se despide agitando frenéticamente la mano y lanzándote besos. - El atento y viajero, que se acuerda de la bimba en sus viajes, y envía...