Inicio Etiquetas La servilleta

Etiqueta: la servilleta

Tú serás mi servilleta

Jo, es que yo no quiero que me olvides...¿Pero cómo te voy a olvidar? ¿Si eres el primer papel que llegó a Atentamente, y aquí sigues, 7 años después? Ya, pero como ahora estás con eso nuevo, pues pensé que ya no te iba a interesar. Y lo entiendo, son muchos años, te has podido aburrir de...

Para quién

Hace unos días me preguntaban cuántas servilletas hay escritas. No supe decir. Ni sé mirarlo en este putowordpress por más que rebusco en Apariencia, Plugins, Seo, Ajustes. Qué herramienta tan poco intuitiva. Y qué pocas mis ganas de aprender a manejarla, también. Esto me hace pensar en Para quién escribo las servilletas. El burro...

300 palabras

Si fuera papelera que trabajara con timing*, tendría 50 servilletas precocinadas en word, y con solo copiar y pegar en el putowordpress Se puede programar su publicación, cateta. se subirían solitas cada semana. Haría plantillas para rellenar, llenas de lugares comunes: el papel es XXX, el scrap YYY, los clientes ZZZ. Todo así en general, sin abundar. Sería un alivio para...

Servilletas auténticas

Esta es la servilleta 100. Con más garbo, papelera. ¡Esta es la servilleta cieeeeen! Las primeras servilletas están escritas en el sofá de mi hogar de ladrillo, unas semanas antes de que abriera la tiendita. Explicaba el porqué de esta ida de olla; cómo vi aparecer el nombre de Atentamente de mi mano zurda; los avatares previos a la apertura, mis solemnes intenciones. Eran...

Y escribo

Ah, y me gusta mucho leer La Servilleta. Así se despide una cliente atenta. Me suena mejor que la mejor canción de Love of Lesbian. La corriente atenta también es maravillosa porque te comunica generosamente aquello que le gusta. Se marcha, abro el putowordpress procesador de textos, me pongo a Santi en la oreja, para que me susurre, y escribo. Es mediodía, no me...

Mujeres fuertes y atentas

Entra una mujer en Atentamente. La saludo desde la silla de dentista, le digo mi frase —Si te puedo ayudar en algo, me dices...—, asiente con la sonrisa, pasea, suspira un par de veces... y ya aclimatada, se lanza: Te voy a comprar una tinta y otras cosas... ¿Pero me puedes decir antes quién es la bimba? A mí, entonces, se me olvidan...