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Etiqueta: clientes

Un año atento

Un año es subir y bajar la persiana 365 veces. Hacerme una tendinitis. Que el osteópata me diga que para curarla tengo que dejar de comer lácteos, azúcar y trigo. Y alegrarme, porque no me ha prohibido la cebada. Un año es saber positivamente que los polis locales tienen uniformes nuevos gracias a mis ene tendiendo a infinito multas. Es convivir con váteres con delirios de grandeza, puertas significadas...

Servilleta cumpleañera (I)

¡¿Un año?! Oigo visiones. Busco en el archivo, y sí, dice que ya ha pasado un año desde que escribí la primera servilleta, un poco antes de abrir Atentamente, para ir creando emoción-intriga-dolordebarriga ante la apertura de la tiendita de papel. Es justo y necesario celebrar su primer cumpleaños de manera especial. Y mientras me planteo si contratar a Mario Testino para que haga unas...

Clienta callada y atenta

Reconocerás fácilmente a un cliente atento porque sonríe, pasea tranquilo, musita "ay, qué bonito", silba, acaricia el pupitre, aprecia el olor de las flores... A partir de estos rasgos comunes, el cliente atento se diversifica: - Está el atento y enfático, que se despide agitando frenéticamente la mano y lanzándote besos. - El atento y viajero, que se acuerda de la bimba en sus viajes, y envía...

La suerte del guiri

Pone en el feisbuk de la tienda —¿o es en el tuiter, ¿o en los flyers?, luego lo miro—: "Atentamente es una tienda de papel soñada en viajes." Y sí. La bimba se sueña mucho en papelerías francesas, en cartolerías italianas, por callejuelas vienesas, en viajes lentos, ligeros, la mayoría en solitario. Qué bien se está de guiri, turuteando por las...

Cuidad de la bimba

"Cuidad de la nena, que es pequeñica." Recuerdo esta frase como el estribillo de la nana de mi infancia. También yo se lo digo a las clientas más piccolinas, niñas que, muy atentas, cuidan de la tiendita de papel. "¡Mira! Nos hemos puesto las camisetas con nuestros nombres para que nos distinga bien". La bimba de papel da palmitas cuando ve a las gemelas S. y...

Eruditos de lo inútil

Hubo un tiempo en el que decidí vivir despacio, y en tanto me inventaba un trabajo que me volviera a enamorar, me dediqué a cultivar lo inútil: ver crecer mis flores, silbar, memorizar libros, ir a clases de francés para hacer amigos, apuntarme a un curso de ópera organizado por A.N. ... Aunque si hubiera sido de finanzas para desnucarse de aburrición...

Romeros atentos 

- Ay, hija, que tienes la tienda muy lejos, y tengo que coger el 2, que me deja en los hospitales, y luego hasta aquí, afú, que tengo los pies imposibles, afú. - Pues es que hoy es fiesta en mi ciudad, y aprovecho para venir a verte. - He aparcado fatalmente, pero va a ser un momento... creo. - ¿Puedo entrar con la...

El funambulismo que compensa

Todo este funambulismo... "CriCriCri. ¡Cielos, ya? Uf, cinco minutinos más, y paso de salir a correr. A ver dónde está el móvil... Un correo de Artemio, otro de Tassotti, que está agotado el papel de los bigotes, ay qué disgusto, tan de mañana. Aivá, no queda café. ¿Se ha terminado el aceite? Mira, lo que nunca se acaban son estas sanísimas...

Taller sopetón

No es bonito que la semana en la que se destapan casos de corrupción fiscal te toque pagar el IRPF y el IVA —no el trimestral, que estamos en recargo de equivalencia, sino el de operaciones intracomunitarias. Que se note que me empapo los boletines de Infoautónomos—. Ni está bonito que la semana en la que haces pedidos con el culo apretao anuncien en...

La pera limonera y el milagro

Se lo explica una clienta atenta a su marido: - Es que aquí los talleres son muy especiales. Es la música, el rato que paramos a merendar, la elección de los talleristas, la gente con la que coincides, el ambiente ¡tan chulo! que se crea... Vamos, que son mucho mejor que ir al spa. - Ya. ¿Qué era lo que decías que tenía...