En busca del nombre perfecto

(Chat con mi querida S.) -       Ay, Marieta, no sé qué le pasa al Facebook contigo, que me pide todo el rato que visite La niña rubio. -       La niña rubio… Pues sería un nombre precioso para mi tiendita de papel. La sugerencia de S. no cumplía ni un solo requisito para ser un buen nombre –un buen naming, que se me...

No saben que subí el Kilimanjaro

Yo intuía que ciertas intendencias previas a la apertura de Atentamente iban a ser prosaicas y tediosas. Por eso, llevaba en el bolso una piedrita del Kilimanjaro, para sentir su energía, y recordar que las cumbres se alcanzan si se suben pole pole. Lo que no sabía es que hay intendencias mucho peores que el mal de altura, diseñadas para desfondar al personal,...

Al principio fue la música

Cuando te da un siroco y dices que vas a abrir una papelería-atelier, una de las primeras cosas que has de encontrar es un local –o una bajera, que dirían mis navarricos-. Dice Jorge Carrión que las librerías han de rodearse de vecinos que les hagan espejo, lugares amigos que narren historias parecidas, tiendas cómplices con las que tender puentes. Yo fantaseaba con...

Una tiendita de papel

Porque, a ver: ¿a quién no le gusta el papel? Su tacto, su olor, ese gemido tenue, al frotarse con el grafito o la tinta… ¿Y a quién no le gusta recibir cartas o postales? A tiempo -por cumpleaños o navidad- o a destiempo, inesperadas, porque estando en aquel sitio, se acordó de ti… ¿Quién no anticipa lo bonito que va...