Emprendedora

He aquí un ejemplar de mujer emprendedora. La reconocerás por sus canas, sus ojeras, esa piel cansada da igual el sérum de vitamina C que se aplique, esos vestidos más que amortizados, esa manera de correr por las calles, entre apresurada y arrastrada, ese imán para las multas, ese don para atraer siniestros no contemplados en las...

Pues mira, Angels

Si a mí twitter ni me va ni me viene, lo hice cuando hice el facebook y el instagram, pero en seguida me di cuenta de que no era la red fuerte de la tiendita. Como no pide pan, ahí sigue. Lo miro una vez por semana, me parece todo un rollo, y me salgo.

Slow store

Reconocerás la parte de la tiendita dedicada al scrap por el suelo: está arañado, de los derrapes de las escraperitas. Puede que sean las clientas más entusiastas de Atentamente, las que se saben de memoria el stock, las que avisan si hay erratas en la descripción de los papeles, y llegan derrapando con el móvil aún abierto...

Don’t pay(pal)

No sé muy bien cómo contar esto. Porque me incomoda, y al mismo tiempo, lo encuentro necesario. Porque habrá quien piense que qué intromisión en la libertad de cada cual, y quien agradezca conocer la información. Porque a las atentas más cercanas se lo he contado, y se han sorprendido porque no tenían ni idea. Ni yo.

Son para ti, o no

¡Arriba, chicas! ¡Clavelina, rosa, lilium, anastasia, todas listas, nos reclaman para un ramo! ¿Y para quién es? ¡Para la chica de la papelería! Ay, qué bien, es muy maja, nos hace fotos, nos pone en el escaparate, nos trata como lo que somos, diosas del olimpo.Echa el freno, ramita.No soy una ramita; soy un laurel.Chicas, chicas, discutir...

Estoy bien, estoy mejor

Ay, qué bien que sigas abierta. Vengo caminando por el centro y da miedo la cantidad de tiendas que han cerrado. Me alegra que sigas aquí. ¿Y tú cómo estás? (Proyecta la entonación, entre preocupada y aliviada, para que el comentario suene tal cual lo suelo oír.) Que cómo estoy. Y...

Prueba

Lo de los talleres. Me traía de cabeza. Cada semana pensaba una cosa distinta, se la contaba a las atentas que preguntaban, no me quedaba conforme, volvía a dudar. Lo consultaba con las talleristas, me decían que lo que yo quisiera, no me ayudaban, lo intentaban. Creí que en vacaciones se me encendería la bombilla mirando el...

Atraco al furgón

J. es atenta en la distancia. Desde La terreta, da me gustas, comenta, y con la tienda online, le llevamos lo atento a casa. Si surge algún imprevisto, no pone ni un poquito de drama, y afloja la mochila de la papelera con palabras delicadas. J. hace un nuevo pedido, lo envuelvo con mimo,...

La lluvia, el boli

Hace tiempo que ruego al dios de la lluvia que se manifieste. Llevo la situación al límite lavando el coche y planchándome el pelo. Por fin lo hace: primero se nubla, después llega el viento fresco, y sin prisa, la lluvia, la lluvia, la lluvialluvialluvia. Saco la camelia y sus amigas a que se mojen, mientras lo...

Por su nombre

Algo bonito del comercio pequeño es que conoces a tus clientes: conoces sus gustos, conoces el día que te visita, o el rato, si trae bolsa propia, si no necesita ticket, si precisa consejo, si se apaña solo, sola. Conoces a tus clientes, los llamas por su nombre, y lo haces, no por lo aprendido en el...