Vacaciones en el país de la bimba

Como cada mañana, la nonna Marta se encarga de preparar el desayuno. "Aquí está la fruta, aquí, el queso, el jamón, el pan... ¿Tomará café, signorina?", pregunta la nonna, paladeando cada palabra. "¡Ah, la focaccia! Se ha terminado. Arrivo súbito." Pero entonces, aparecen unos nuevos clientes para desayunar, y comienza la letanía una vez más: "Aquí está la fruta, aquí..." Ya me...

En ocasiones veo M.

Es un espectáculo atroz que no desearía ni al vigilante más chungo de la zona azul. Es terrible, es de mucho espantar: es el asunto de las moscas. De ahora en adelante diré secretamente M. para que no noten que escribo sobre ellas, porque además de legión, son muy hijasdeputa irritables. Entra una M. como por descuido, me pasa por la oreja...

Routers a pares

Menos mal que en yoga he aprendido a hacer una respiración que aleja la furia visigoda. Hay que sacar la lengua, y hacer con ella un turuto; entonces, se inspira por la nariz y se expira por el turuto —zzu zzu—; y así observas las cosas con mucha menos malaostia furia visigoda. Llevo respirando así n tendiendo a infinito días. Quién...

Servilleta cumpleañera (I)

¡¿Un año?! Oigo visiones. Busco en el archivo, y sí, dice que ya ha pasado un año desde que escribí la primera servilleta, un poco antes de abrir Atentamente, para ir creando emoción-intriga-dolordebarriga ante la apertura de la tiendita de papel. Es justo y necesario celebrar su primer cumpleaños de manera especial. Y mientras me planteo si contratar a Mario Testino para que haga unas...

Escribir atentamente

- Que no pasa naaada. - Es que no sé... Hay gente que está esperando a que llegue el viernes para leerla. - Di que sí: aguardan a Juan José Millás, a Enric González, y luego a ti y tu servilleta. - Bueno, vale, pero es que para mí escribir es cosa de mucha responsabilidad: primero, pensar, que eso cansa; después, saber contar, y al final...

Mujeres fuertes y atentas

Entra una mujer en Atentamente. La saludo desde la silla de dentista, le digo mi frase —Si te puedo ayudar en algo, me dices...—, asiente con la sonrisa, pasea, suspira un par de veces... y ya aclimatada, se lanza: Te voy a comprar una tinta y otras cosas... ¿Pero me puedes decir antes quién es la bimba? A mí, entonces, se me olvidan...

Volveremos a pasear

Iba a escribir sobre las cinco llamadas que hizo O. al ver la programación de los talleres atentos: "¿Me guardas 5 plazas para el taller de carvado de sellos? Tengo un grupo de wasap que está que arde si no les confirmo que tenemos sitio. ¡Te dejo que me estoy depilando!" pero no hago más que pensar en Barcelona,...

Emprender sola, y a tu lado

Es cuestión de tiempo que me escriban desde cualquier escuela de negocios para que imparta un módulo de Emprender es Bonito. De manera intuitiva y autodidacta, osea, a chichonazos, me estoy convirtiendo en una Master and Commander del emprendimiento atento y sin abuela, que querrá ser escuchada en lugares con moqueta. ¿Entonces, qué hago, me voy comprando el vestido? En lo que llega el correo, ya voy preparando el temario: pasado el capítulo introductorio...

El lenguaje que complace

Tengo la intuición —que los yoguis definen como la inteligencia sutil, que solo con decirlo alineo la espalda y sonrío con los hombros— de que expresarse atentamente se contagia. Es verdad que a veces espeto tacos porque, joder, es eso o la úlcera, pero en condiciones normales, soy de cortesía victoriana. Cuando vienen, por ejemplo, clientes a la tiendita, me escucho usando expresiones formales —Con mucho gusto— que suenan a abuela...

Curriculum Vitae

Un negocio es negocio cuando cumple tres premisas: - Tiene la carga de los extintores al día. - Cuenta con amigos que aparecen con cervezas en los bolsillos. - Recibe curriculum vitae. Atentamente aún no es un negocio, pero le falta muy poquito: lo de los extintores es cuestión de días. En apenas unas semanas, la tienda de papel ha recogido currículos dispares: una...