Abuelos atentos

Dicen que el abuelo atento sólo sabe decir Sí/No, Gol, y Dónde está mamá. No es cierto. El abuelo atento también dice Voy ahora mismo, y coge su ordenata, lo echa al coche, y hace los 200 kilómetros que separan mi tierra santa de la tiendita de papel, para montar el plan contable, listar el inventario ―así lo nombra, listar, y...

Los tesoros del cencerrero rubio

El escaparate de Atentamente es precioso. No anuncia casi nada de lo que hay dentro, pero es precioso: una mesa con faldillas, flores del admirador del boj —tengo un admirador: me deja regalos en el boj—, una imponente máquina de escribir alemana con su manual de mecanografía... A veces dejo alguna pista: una postal, la pajarita de papel saliendo de la jaula, algún...

Decido gandulear

Tomé la decisión de inventar Atentamente con sorprendente facilidad: yo quería una papelería de las que encontraba en mis viajes, de las de pegar nariz en el escaparate, una tiendita de papel que oliera, que sonara, que emocionara. Se lo conté a mi familia, se lo conté a la cámara de comercio, al ayuntamiento, al Inem Se dice SEPE. ...

Ponme un taller

Buscando palabras para contar cómo son las intendencias invisibles de los talleres atentos, —esas tareas que parece que se hacen solas, pero que dan muchoporculo mucha fatiguita—, se me vienen a la cabeza imágenes del tipo "Dolor de callos", "Multa de la zona azul", "Abrir el frigo y que no haya cervezas". Y sí. La gestión de los talleres es compleja: pensar...

Escribir atentamente

- Que no pasa naaada. - Es que no sé... Hay gente que está esperando a que llegue el viernes para leerla. - Di que sí: aguardan a Juan José Millás, a Enric González, y luego a ti y tu servilleta. - Bueno, vale, pero es que para mí escribir es cosa de mucha responsabilidad: primero, pensar, que eso cansa; después, saber contar, y al final...

Escuela de scrap

La empleada del año me lo decía, la corriente atenta me lo decía, Santi Balmes me lo decía —vale, en mis sueños eróticos. Pero me lo decía—. Lo que quiero decir es que todo el mundo me animaba a hacerlo. A organizar talleres semanales. De iniciación al scrap. Y tenían razón: los talleres de los sábados son intensos, aconsejan algunas...

Ojitos

Lleva unas semanas seria, y cuando está seria, no sonríe, y si no sonríe, no entorna los ojitos. Y si la bimba no entorna los ojitos, es que algo gordo pasa. Y pasa que hace dos semanas llegó la tienda online, y con ella, montones de cambios. Antes éramos bimba y papelera, y ahora, bimba, papelera, sorellina y empleada del...

La corriente atenta

Me chifla feisbuk. Como persona humana lo uso, fundamentalmente, para ligar. En este sentido, he alcanzado resultados dispares: ligar con quien no me hacía tilín, y padecer el silencioso desdén 2.0 de quien me hacía tolón. Como en la vida 1.0, vamos. Siendo papelera, también aprecio mucho el feisbuk. Nadie me tuvo que convencer de las ventajas que las redes sociales ofrecen –visibilidad,...

Quiero ser feriante

Desde la autoridad de quien ha ido a innumerables ferias —3—, puedo decirlo: quiero ser feriante. Es verdad que tienen una logística cansinísima: valorar si compensa cerrar la tiendita de papel; y si compensa, decidir qué te llevas; y cuando decides, organizar el tetris de meterlo todo en el coche más bonito y estrecho del mundo; para luego regresarlo, colocarlo, inventariarlo, y abrir al...

Un taller para celebrarse

No cabe ni un trocito de washi tape en el taller. Hoy es de tarjetería navideña, las diez plazas están cubiertas, hay aprendices de Madrid, de Zamora, de Valladolid; hay aprendices que vienen con un bono atento, y aprendices que vienen en familia, también con una amiga. Hay diez aprendices que se reúnen una tarde de otoño para celebrarse....