Atentamente experience

Como estoy más blandibú de lo habitual ¿Más? cualquier comentario sobre la sorellina me afecta. R. es clienta atenta. Estudia Encuadernación. De camino a la escuela, saluda desde la puerta: He estado mirando la tienda online. ¿Y qué te parece? Pues que le falta algo. Es que... no tiene este encanto.   Me voy sorbiendo mocos hasta el atelier. Cojo un bombón...

La suerte del guiri

Pone en el feisbuk de la tienda —¿o es en el tuiter, ¿o en los flyers?, luego lo miro—: "Atentamente es una tienda de papel soñada en viajes." Y sí. La bimba se sueña mucho en papelerías francesas, en cartolerías italianas, por callejuelas vienesas, en viajes lentos, ligeros, la mayoría en solitario. Qué bien se está de guiri, turuteando por las...

Huele a Atentamente

Todos los manuales que lo cuentan, lo cuentan: el marketing olfativo es una cosa de mucho molar. Que tu negocio se reconozca por su aroma, y que ese estímulo suscite en tus clientes emociones, y que esas emociones estén conectadas con sus monederos... El marketing olfativo es tu amigo. Antes, cuando iba a tiendas —como hacen las personas humanas que no tienen...

Escribir atentamente

- Que no pasa naaada. - Es que no sé... Hay gente que está esperando a que llegue el viernes para leerla. - Di que sí: aguardan a Juan José Millás, a Enric González, y luego a ti y tu servilleta. - Bueno, vale, pero es que para mí escribir es cosa de mucha responsabilidad: primero, pensar, que eso cansa; después, saber contar, y al final...

Talleres evidentes

¿Y das tú los talleres? No, no los doy. No soy experta en encuadernación, ni en carvado de sellos, lettering, o pintura cerámica. Soy experta en buscar talleristas talentosos que sepan mucho de lo suyo, y sepan enseñarlo muy bien. Y por eso los talleres atentos son lo que son. ¿Y qué son? Son la bomba, el recopetín, lomásdelomás. Ya está la excesiva. ¡Danos evidencias! Evidencia 1:...

La puerta abierta

La primera tarde que puedo dejar la puerta de Atentamente abierta es algo parecido a algo muy bonito. Se pasa todo el invierno cerrada, velando por la bimba, siempre gateando en calcetines de rayas amarillas, que no pase frío; conservando los aromas a jengibre, a canela; la música, que siempre sea cálida; el papel, de buen gramaje, para que cuando la corriente atenta abra la puerta, olvide los fríos fuera, y...

Los tesoros del cencerrero rubio

El escaparate de Atentamente es precioso. No anuncia casi nada de lo que hay dentro, pero es precioso: una mesa con faldillas, flores del admirador del boj —tengo un admirador: me deja regalos en el boj—, una imponente máquina de escribir alemana con su manual de mecanografía... A veces dejo alguna pista: una postal, la pajarita de papel saliendo de la jaula, algún...

Apéndice necesario para las guías de emprendimiento

- ¿Estás a dieta? - No, soy emprendedora. No lo pone en las guías de autoempleo, pero debería añadirse, a modo de apéndice: emprender te pone tipín. Entre los cabreos, las cagadas, las alegrías, las emociones... he hecho la operación bikini sin privaciones, al contrario, apretándome todo lo que me cabía y bebiendo como el padrino de las bodas de Caná. Tampoco lo dice...

Cuidad de la bimba

"Cuidad de la nena, que es pequeñica." Recuerdo esta frase como el estribillo de la nana de mi infancia. También yo se lo digo a las clientas más piccolinas, niñas que, muy atentas, cuidan de la tiendita de papel. "¡Mira! Nos hemos puesto las camisetas con nuestros nombres para que nos distinga bien". La bimba de papel da palmitas cuando ve a las gemelas S. y...

Que te pasen cosas volcánicas

Hace cinco veranos, subí al Kilimanjaro. Esto lo has contado hasta la aburrición. Y lo seguiré contando tantas veces como pueda: ascender hasta el cielo de África me confirmó la mujer terquísima que soy, y las cosas maravillosas que esto desencadena. Allí trinqué una piedrita, que llevo siempre en mi bolso, y me recuerda que soy capaz de hacer cosas volcánicas: subir el Kili, correr...