#mideseoatento

Abuela Rosario lo llamaba simesale. Era una comida que improvisaba con ingredientes de aquí y de allá, lo echaba todo al pucherico, y  "si le salía"... pues comíamos un guiso muy rico. Qué bien salían siempre, los simesales de abuelita. Pues bien. Esta chaladura que propongo es un puro simesale: el I Premio Servilleta. Este prestigioso certamen narrativo nace con una doble y noble intención: acallar a los quejicosos...