Ana Mari

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Cuando me preguntan de dónde viene Atentamente, explico mis paseos de puntillas por las silenciosas papelerías alemanas, los escaparates con mil pigmentos de las cartolerías venecianas, aquella papelería bretona en la que estuve mucho rato suspirando. Es verdad que la tiendita se inspira en todas ellas. Pero de donde de verdad viene es de Ana Mari, la papelería de mi infancia, pequeña, casera, sencilla, a la que podíamos bajar solos, estaba al ladito de casa.

Tenía dos escaparates atiborrados de libros de Santillana, bolis Bic, gomas Milán de las normales y las de nata, juegos de compás; el suelo de terrazo, el pasillo flanqueado por sucesivos expositores de cartulinas, papel pinocho, blocs de dibujo de todos los tamaños. Y al fondo, su mostrador.

  • Ana Mari, ¿me das un cuaderno de hojas cuadriculadas?
  • Ana Mari, un lápiz Stanler —Staedtler— del número 2.
  • Ana Mari, ¿me apuntas una cartulina amarilla?

Porque en Ana Mari teníamos cuenta. Ella iba anotando las deudas de los hijos de medio Doctor Fleming, y cada cierto tiempo, bajaban las madres, y borrón y cuenta nueva. Qué gesto tan leve, tan maravilloso: tacha lo pasado, que de ahora en adelante, estrenas folio en blanco.

Recuerdo una vez. Estábamos en casa. Merendábamos bocadillo de mortadela. Mamá dijo que era el Día del Niño, que fuéramos a Ana Mari a regalarnos algo. No recuerdo qué compraron los nenes —seguro que Titín, sí—. Yo elegí una caja de lápices Alpino. Y me suena que a la vuelta, Titín lo podrá confirmar, entramos en Paquita a por un bollo suizo para desayunar.

Me halagan cuando dicen que Atentamente se parece a las papelerías que vemos cuando viajamos lejos. Y también me gustaría que, cuando pasen muchos años, tantos como los que cumplo hoy, los niños recuerden la tiendita. «Saludaba a la papelera al salir del cole. Un año, los Reyes me trajeron cuatro Tombow. Era mi papelería favorita

 

 

 

2 Comentarios

  1. Mi papelera favorita sin duda siendo una niña un poco mayor !! Y una papelera como ninguna otra. Tiene alma la papelería, tiene un corazón que no le cabe la papelera ! Hoy soplaste velas con unos ramos de flores impresionantes en la mano, unos bizcochitos chiquitines en la otra con una sonrisa de niña pequeña feliz pero felizzzzzz . Felicidades y a por muchos más. Un beso enorme

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