Ponme un taller

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Buscando palabras para contar cómo son las intendencias invisibles de los talleres atentos, —esas tareas que parece que se hacen solas, pero que dan muchoporculo mucha fatiguita—, se me vienen a la cabeza imágenes del tipo «Dolor de callos», «Multa de la zona azul», «Abrir el frigo y que no haya cervezas». Y sí. La gestión de los talleres es compleja: pensar temas, acordar fechas, confeccionar el cartel, pegarlo por la ciudad, polinizarlo por las redes… Y todo esto, a toda castaña. Y todo, mes tras mes.  Y siempre, susurrando el mantra de emprender es bonito, MRW es bonita, Hacienda es bonita, Iberdrola es bonita.

Luego, a esperar a que lleguen inscripciones. En principio, puedes apuntarte por correo electrónico, llamadas, mensajes por feisbuk, por instagram, en la tiendita o por wasap. Y bueno, luego están las otras opciones que se les ocurre a la corriente atenta:

Ese día había taller de lámparas de origami. Llevaban media hora plegando valles y montañas de papel, cuando aparece N. N. es maravillosa como seis trazos de caligrafía.

  • ¡Hola! ¿Qué taller hay?
  • Pues lámparas de origami, pero ya han…
  • ¿Me puedo quedar? Iba hacia una oposición pero, de camino, ha habido un accidente de tráfico, han cortado la carretera, y como ya no iba a llegar al examen, he pensado: «Pues me voy a Atentamente y me hago un taller

Enga. Aceptamos «Que te den, oposición» como método de inscripción.

Otro día, en la gasolinera, repostaba mi nunca suficientemente multada macchina. Me dirijo a pagar, y allí está I., preciosa como un lirio de papel.

  • ¡Anda, qué casualidad! Es que he visto el taller de postales en familia. Apúntanos a mí y a mi nieto S.

Pues vale. Aceptamos «Ponme 20 euros de diésel y un taller» como método de inscripción.

Y así tantas y tantas veces: por mi salud mental, prefiero orden en las intendencias de los talleres, pero es que la corriente atenta lo alborota todo y pide talleres como le da la gana. Y me parece fenomenal.

 

4 Comentarios

  1. El día que se ponga en marcha una Olimpiada de infractores de tráfico vas a reventar el medallero. Escribes como Dios. Bueno, como él no, que tiene mala leche y tú tienes una tienda que es Gloria del ídem. Talobiomucho #EscribeUnLibroYa

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